Tercer recopilatorio de la etapa de Detective Comics que el equipo creativo encabezado por Tynion IV, Álvaro Martínez y Raúl Fernández. La colección tuvo a bien traernos al inicio de la serie en su recorrido tras Renacimiento pronto se postuló como una de las mejores series del nuevo universo DC. Ya os hablamos de los otros dos arcos, La Ascensión de los Hombres Murciélago y El Sindicato de Víctimas; ahora, al mismo tiempo que nos llega la reedición de ECC, es el momento de hablar de Detective Comics: La Liga de las Sombras.

La importancia de Cassandra Cain

Cassandra Cain es uno de los personajes de DC más interesantes de los últimos 20 años. Apareció por primera vez en Batman #567, en plena ‘Tierra de nadie’, como la hija del asesino David Cain. Aunque pronto se definiría como una heroína, el entrenamiento que recibió de joven para convertirse en una asesina letal fue tan intenso que apenas pudo aprender a hablar. Parca en palabras, Cassandra demostró su valía… convirtiéndose en la nueva Batgirl. Llevando uno de los mejores trajes que ha llevado el personaje, la Batgirl de Cassandra Cain pretendía tomar el hueco que Bárbara Gordon había dejado desde hacía más de una década. Tras despojarse del manto, y pasando por varias personalidades, parece que ahora mantiene el seudónimo de Huérfana (desde Batman & Robin Eternal #26, de marzo del 2016).

¿A qué viene toda esta introducción? Porqué será importante para el arco La liga de las sombras, comandada por Lady Shiva, nada más y nada menos… que la madre de Cassandra. Así pues, la Liga de las Sombras (ojo, no confundir con la Liga de los Asesinos) llegará a Gotham empeñada en destruirla para siempre. Con lo que no contará Lady Shiva es con la presencia de un viejo enemigo de Batman que acudirá en su rescate… y con la fortaleza de su hija.

Tynion y el trabajo en equipo

Tynion comprende perfectamente el dilema de Cassandra, sus motivaciones, y sus problemas, y es capaz tanto de mostrártelos como de contrarestarlos. De nuevo el tema central de la serie, la importancia del equipo, establece la alternativa a las series indiviuduales de cada personaje (los que tienen). Así, cuando finalmente confluyen en este punto, en esta serie en la que parece que nada ha cambiado.

De echo, establece tan claro el futuro de la Huérfana dentro de la serie, que le dedica casi en exclusividad el especial 950 (en el que colaboraban otros artistas, como Takara, Barrows, Ferreira, o White), titulado ‘La sombra de una lágrima’, y con el que en tan solo 8 páginas iniciales es capaz de meterse de lleno en la mente de Cain. Chapó.

Plantel de dibujantes

Solamente una de las partes de este especial 950 está dibujada magistralmente (como siempre) por Álvaro Martínez Bueno y Raúl Fernández, conformando el equipo creativo titular de la serie, pero es que para Detective Comics: La Liga de las Sombras llegan como reemplazo Fernando Blanco y Marcio Takara. El dibujante español, que ha dejado su granito de arena en el Catwoman de Joëlle Jones, utiliza esa línea clara que le define y que sirve muy bien como preludio al armatoste final. Dibujado por Takara, encargado últimamente de series para la competencia (como ese Lobezno: La larga noche, junto con Benjamin Percy, o algunos números de la Lobezna de Taylor), que aporta a la historia un trazo sucio que sumerge en la narratividad y que se compenetra muy bien en las escenas de acción.

En definitiva, Detective Comics: La Liga de las Sombras se trata de un gran tomo en el que profundizar más en la batfamilia, lejos de los habituales Robin, Batgirl o Batwoman, con una presencia del cruzado enmascarado mayor pero que (sorprendentemente) se ve diluida por una Huérfana con mucho más que decir.

Tercer tomo de la etapa de Renacimiento (Detective Comics 950-956), de ECC Ediciones, 184 páginas, cartoné, 21’50€.

¡Compártelo!
Detective Comics: La liga de las sombras

Deja una respuesta