A la deriva

Bajo la mirada pétrea de Galactus, Silver Surfer enumera todos los nombres por los que se le ha conocido a lo largo de su existencia. Así comienza la última obra de Donny Cates (‘Venom’) y Tradd Moore (‘The Strange Talent of Luther Strode’), con la confesión y el hondo arrepentimiento del protagonista por su pasado como verdugo del temible celestial.

‘Estela Plateada: Negro’ recoge el testigo de todas las reformulaciones vividas por el personaje, Norrin Radd, desde que Stan Lee y Jack Kirby lo introdujeran, por primera vez, en el número 48 de ‘Los cuatro fantásticos’. Y son muchas las historias que se encadenan tras esas lágrimas de Silver Surfer: la ‘Parábola’ de Stan Lee y Moebius, el ‘Réquiem’ de Straczynski y Ribić y la etapa que compartieron Dan Slott y Mike Allred. 

Esas muertes, ahora transformadas en duelo, ponen en marcha la última aventura del surfero galáctico. Atrapado en un accidente espacio-temporal por culpa de la Orden Negra, debe sacrificarse para salvar a los Guardianes de la Galaxia, entre otros de los muchos héroes que forman la cosmogonía de La Casa de las Ideas. Como en una fuga interminable, el que fuera heraldo de Galactus se desfigura, como un eco de la psicodelia de Kirby, en los trazos discontinuos de Tradd Moore. Composiciones que amontonan viñetas, invirtiendo el orden de lectura y prescindiendo del blanco intericónico, así trabaja sobre la idea de totalidad, de ubicuidad, a partir de la distribución de la página. El uso del color, a manos de Dave Stewart, refuerza esa concepción plana, extemporánea en tiempos de degradados, que propone el estilo retro del dibujante.

Sumido en la negrura, en el grado cero del imaginario marvelita, Cates plantea la enésima iteración como una exploración de los límites figurativos del superhéroe. A partir de las formas líquidas, inestables, del cuerpo enfrentado al vacío, se plantea un ensayo sobre el presente de un género que parece, a la vez, en plena crisis y en inevitable expansión. Ahí reside la ambición de este proyecto, que podría ser perfecto emblema de la etapa que vive Marvel, reescribir un mismo relato, el viaje del héroe, desde una óptica revisionista.

Son los míticos Ego, Galactus, Uatu, pero también el recién llegado Knull. Es un planeta que agoniza, y es una estrella al borde del colapso, quienes arrastran el abigarrado dibujo de Moore hasta los confines del universo Marvel. Es el cuerpo del héroe, como un folio en blanco, que muta y se reencarna en un despliegue infinito.

Estela Plateada: Negro, 5 grapas, entre 2’20 y 3€, Panini Comics.

¡Compártelo!
  • Autor de la entrada:
Estela Plateada: Negro

Deja una respuesta