No tengo del todo claro qué fue lo que me hizo comprar esta serie.

Para mucha gente el reclamo principal de Far Sector será su guionista, la ya famosísima escritora de (mayoritariamente) ciencia ficción, N. K. Jemisin, que debuta aquí como guionista de cómic. Pero la verdad es que nunca he leído ninguna novela suya, y aunque no por falta de ganas precisamente, no puedo decir que me decidiese a comprarla por ella. Tampoco fueron los lápices de Jamal Campbell, que quizá os suene por la reciente Naomi, porque ni siquiera sabía de él hasta que ya tuve el tebeo en las manos y lo abrí. Ni siquiera fue el sello Young Animal, que hasta me produce bastante indiferencia. Y por supuesto que no fueron las (pocas) conexiones al universo Green Lantern, del que llevo desconectado desde que me leí dos tercios de la etapa de Geoff Johns.

Me he puesto a pensar antes de empezar a escribir esta reseña pero no hay manera de que recuerde el motivo por el que le pedí esta serie por previews a mi librero.

Así que la única explicación posible es que soy alguien con un gusto exquisito, finísimo y esplendido porque, chiques, tremendo pepino es Far Sector.

Pa’  les que venís a ver de qué va esta movida y ya cuando os la leáis volvéis: una green lantern novata es enviada a un planeta en un sector muy a tomar por culo, a petición de los gobernantes de dicho planeta. Justo es llegar esta señora ahí, y se comete el primer asesinato que el planeta ha visto en 500 años. La víctima, por cierto, ha sido devorada casi entera.

No le estoy descubriendo nada a nadie, creo. Al único al que le sorprende que esta serie sea la bomba asumo que es a mí, pero no me esperaba para nada engancharme tanto a un thriller espacial protagonizado por la green lantern más guay que se ha hecho.

Pero parémonos un momento en lo de guay.

Este cómic mola, es un hecho. Pero es que mola (al menos en estos primeros 5 números que me han llegado, rezad por que me lleguen el resto después del pifostio de DC con Diamond) absolutamente todo el rato. La cantidad de “MECA QUÉ GUAPO” que solté leyéndolo es tirando a alta. Y en esto colaboran a la perfección Jemisin y Campbell. Veréis, una de las cosas que no me suele gustar de que figuras de otros medios escriban tebeos es, mayoritariamente, la falta de cohesión con sus dibujantes. Y no voy a ponerme ahora a despotricar sobre esa serie de Spiderman, pero pongámosles todes una velita a Sara Pichelli.

Me estoy desviando. Volvamos a lo de molar y la cohesión. Jemisin y Campbell hacen un planeta y no una, ni dos, ni tres, sino tres culturas alienígenas que no sólo son interesantes por sí mismas, sino que su historia y pasado como civilizaciones son fáciles de entender sin abusar demasiado de info dumping. Al principio me daba cosica encontrarme las páginas llenas de bocadillos de texto del narrador lanzando información sobre guerras de marcianos, pero se cuenta casi todo lo que necesitas saber a través de las personas que conoce la protagonista.

Y la parte de guion referente al mundo está muy bien, pero es que Jamal Campbell va con la cho*** fuera. El diseño de las tres especies que conviven en este planeta son chulísimas, y deja espacio para, aunque tengan rasgos distintivos entre ellas, hacer que las tres sean humanoides para marcarse unos diseños de ropa en todos los personajes de diez. Cómo me gusta a mí que une dibujante diseñe ropa bonita.

Se palpa el esfuerzo entre ambes creadores en hacer que sus visiones de este planeta y sus gentes coincidan, y el resultado final referente al mundo que han creado es espléndido.

Tengo muchas ganas de hablar mucho, muchísimo más sobre Far Sector, sobre cosas uno de los mejores usos a nivel estético que he visto de los poderes de un lantern, sobre la clarísima agenda sociopolítica que pone sobre la mesa Jemisin, o sobre lo hot que está absolutamente todo el mundo aquí, que también es un tema. Pero siendo que sólo me he leído los primeros 5 números de una serie de 12, y que a día de hoy no sabemos nada sobre si la va a traer a ECC o cuándo, mejor me lo guardo para cuando vuelva a escribir de esto, porque voy a estar dando la turra un tiempo.

Una cosa que sí me gustaría comentar antes de cerrar. Y prometo intentar que esto no sea largo, pero lo que salga ya tal. Me jode que en DC tengamos que irnos a una serie de un sello alternativo, a un personaje y una escena deliberadamente escritos para no interferir en absolutamente nada de su universo, para encontrar un poquito de diversidad. Y de normal, esto es algo que pasaría por alto, pero esta editorial me lleva tocando las narices con el tema Ivy y Harley años ya. Y guardo un poquito de esperanza por que al final de la serie integren a Mullein con el resto de personajes de la editorial, pero huele a cerrao que tengamos que irnos a un sector lejano para encontrar a una señora abiertamente bisexual, chiquis.

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Far Sector 1-5

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