‘Héroes en crisis’ ha sido el evento DC de 2019. Con Tom King a los mandos de un guion muy ambicioso, y acompañado por todo tipo de artistas (Clay Mann, Mitch Gerads, Jorge Fornés…), el guionista estadounidense ha ido tejiendo, poco a poco, el planteamiento de una serie que probablemente no sea recordada con el paso de los años, pero que será necesaria para que avance el universo. No llega a ser un punto y aparte, pero si que sirve como separación.

El contexto

Porque, seamos sinceros, el universo DC lleva sin rumbo fijo desde Flashpoint. La iniciativa de resetear a todos los personajes no salió como la editorial esperaba, y pocas series se salvaron de la quema popular. Sí, había algunos títulos correctos, incluso arcos bastante buenos, pero la sensación general era de descontrol. Tanto fue así que incluso se vieron obligados a sustituir al Superman de los Nuevos 52 por el del antiguo universo.

En DC no son tontos, y tras varios años de lucha tratando de levantar de nuevo a sus personajes, se dieron cuenta de que faltaba algo. ¿Os acordáis cuando, en Endgame, es el nuevo Thanos el que se enfrenta a los Vengadores, y no el que había causado todo ese dolor de Infinity War? La gente no es capaz de empatizar con alguien vacío, que no ha vivido las experiencias que le han convertido en quien es ahora.

Pues lo mismo ocurre si reseteas un universo entero, en el que dejas claro que todo lo que te interese va a ser canónico, y lo que no, se va fuera. Por ejemplo, con Batman ya se asume que Dick Grayson, Jason Todd, Tim Drake y Damian Wayne han sido (o son) Robin, pero Bruce Wayne no es un personaje muy mayor. ¿Me estás diciendo entonces que todo lo que ha ocurrido durante los 70 años que existía el personaje ahora le ha ocurrido en tanto solo unos 5/10 años? A mi no me parece creíble. Bueno, ni a nadie.

Héroes en crisis

Flash y Renacimiento

En fin, que en 2016 se lanzó un nuevo reinicio, Renacimiento, en el que se suponía que ambas continuidades (tanto la del viejo como la del nuevo universo DC) se fusionaban, y que suponía el retorno de uno de los más maltratados con estos cambios: Wally West. El que hacía tan solo unos años era el Flash legítimo, reconocido tanto por los personajes como por el lector asíduo, había desaparecido.

Ahora Barry Allen, el segundo Flash, volvía a ser el original, y West se encontraba no solo en un plano inferior, sino desaparecido completamente. La editorial no estaba siendo muy justa con él. Algo tenía que pasar. Renacimiento devolvía a West a la historia DC, y quedaba como secundario en la serie del velocista escarlata, un simple corredor más que lloraba la perdida de su mujer y de sus hijos, reales en su existencia, pero vacíos en esta nueva línea temporal.

Resumiendo, que entonces llega Tom King, uno de los principales estandartes de la editorial, y propone un evento: ‘Héroes en crisis’. A grosso modo, es una historia de asesinatos en la que Booster Gold y Harley Quinn se ven involucrados, aunque ninguno de los dos sepa que ha ocurrido exactamente. Los superhéroes tienen un lugar de reposo al que huir cuando algo les atormenta: el santuario. Allí, de forma anónima se someten a terapia para contar cuales son sus problemas, sus luchas internas, lo que no les deja dormir por las noches.

Héroes en crisis

El dibujo

Aparte de la controversia con cierto personaje con esa carga dramática final (no vamos a spoilearlo, tranquilos), y del tratamiento que King le había dado, haciéndole realizar actos que nunca hubiésemos esperado, Héroes en crisis viene rodeado de una polémica sexista. Clay Mann, dibujante principal de la serie, se dedicaba en más viñetas de las que quiero recordar a recrear los cuerpos femeninos, mucho más cuidadas que las expresiones faciales, dando como resultado un cuerpo sexy con el rostro muerto. Se puede “entender” que los personajes superheróicos se sexualicen (al igual que ocurre con los hombres, aunque de forma menos evidente NO SABEMOS POR QUÉ), pero no soy capaz de comprender que Lois Lane tenga que aparecer en bragas mientras se estira la camiseta para no enseñar más de lo debido. Críticas más que merecidas, para ser sincero.

Héroes en crisis sexualización

Pero bueno, ciñéndonos a la historia, King utiliza una plantilla de 3×3 (que tan bien le fue en Mister Milagro) para las confesiones superheroicas, uno de los puntos fuertes del evento, que nos permite rescatar personajes olvidados por el imaginario colectivo que en su tiempo pasaron sin pena ni gloria, pero que siguen existiendo en esta realidad.

Quizás Héroes en crisis venga determinado por los conocimientos previos de su lector, quien se tiene que enfrentar a nueve viñetas de personajes a los que apenas conoce mientras le cuentan cuales son sus problemas como supers. Y, sin embargo, King consigue hacer una radiografía del universo DC actual que de pocas formas se entenderían si no fuese con amor. Amor por los olvidados, por los presentes, por los secundarios de cuarta fila o por aquel pringao que aparecía de fondo en un cómic de Flash. No importa de donde vengas, ni de cuando. Tu sitio es este; acéptalo como tal.

Conclusión

Hay problemas, obviamente. La narrativa que utiliza King no es propia de un cómic “mainstream”, de un gran evento superheróico con acción y golpes por doquier. Es capaz de pararse, de utilizar una grapa entera para que leamos los diálogos internos de un par de personajes, y no le importa hacerlo. El problema está, creo, en que la serie se plantea desde un principio como un cómic de misterio, con unos asesinatos por resolver que quedarán en el tintero hasta la última grapa porque King se habrá empeñado en alargarlo para conseguir lo que realmente quería: demostrar que es capaz de entender, como nadie, a esos personajes.

Y sí, puede que el personaje X haya salido mal parado del evento, pero no es una situación perpetua. Ha sabido colocarlo de nuevo en primera plana, hacer que todo el mundo vuelva a hablar de él y de los problemas que ha tenido estos últimos años, y que no caiga en el olvido. De lo que venga después, ya hablaremos. De momento, tenemos a un héroe sin capa; pero un héroe al fin y al cabo.

¡Compártelo!
Héroes en crisis

Deja una respuesta