Que no os engañe mi estado en LinkedIn de casi graduada en Historia del arte, este cómic es para todas y todos. Lo había visto (como para no hacerlo, si es que estoy tentada de pesarlo y que así pueda considerarse un arma arrojadiza) en las estanterías de mi librería de confianza y estaba en mi lista de pendientes, pero no tenía prisa así que gracias persona amable que hizo que llegara a mis manos por mi pasado cumpleaños. Si bien es cierto que conocía la obra de Hokusai, incluso había visto alguna que otra cosa en persona por una exposición en el Muvim hace dos años (podéis leer más aquí)

(la tipica foto que subes a Instagram para atestiguar que has estado en una exposición)

también lo es que poco más sabía sobre su vida. En el grado de Arte estudiamos muchas cosas (muchos santos, muchos términos arquitectónicos que han popularizado ciertas divas con nombre cárnico), pero casi siempre desde una perspectiva eurocéntrica relegando determinadas zonas, como sería el caso de Asia o America, a meras anotaciones y pies de página ya que no existe una asignatura u optativa en la que adentrarnos en estos lugares que parecen tan lejanos y exóticos. Hokusai es probablemente uno de los artistas japoneses más reconocibles por su obra y estilo, siendo un referente e inspiración para el grupo de los impresionistas franceses (además de ser el estampado de moda en calcetines, fundas de portátil y móvil y un millar de cosas más).

Shôtarô Ishinomori, desgraciadamente poco conocido en España, nos presenta en casi 600 páginas un acercamiento a la vida y obra del famoso maestro de estampas japonés (que no grabados, por favor, mi profesor de Artes gráficas Felipe se revolvería en la silla si usáramos mal el termino). A partir de la muerte de Hokusai a los noventa años (una vida longeva para la época) empieza el desarrollo del manga en el que podremos leer pasajes referentes a su infancia, primeros trabajos, cambios de nombre y reinvención de sí mismo…. Parece que los saltos en el tiempo puedan entorpecer la lectura, al principio es normal que nos cueste atar los cabos (más si solamente conocemos una obra o algún detalle de su vida, como era mi caso) y situar e identificar gráficamente al autor en la línea del tiempo en este manga pero creedme, lo que se nos ofrece es una visión amplia y la posibilidad de conocer lo que podría haber sido su vida del día a día, es decir, su cotidianidad en este manga.

Hokusai abandona constantemente  su nombre y decide renovarse cada X tiempo (algo común en artistas contemporáneos pero que acarrea muchos dolores de cabeza a los galeristas y estudiantes de arte), ya no sólo a si mismo como artista sino también a las técnicas artísticas utilizadas y el soporte donde desarrollaría sus obras lo que además nos permite visualizar como se desarrolla el mercado del arte y el mundo artístico en un momento determinado en el contexto asiático para los neófitos en el tema. Es un personaje particular, en gran medida por su carácter y su acidez al afrontar la vida pero que puede encajar en el paradigma de artista atormentado que no quedaría satisfecho jamás en ningún aspecto ya sea en el reconocimiento de sus obras y notoriedad, en el aspecto económico, en el apetito sexual…

No me escondo, me parece que es un gran (en todos los sentidos) manga. El dibujo es simple y eficaz, dónde es evidente la influencia de su maestro y mentor Tezuka y donde a mi me han ganado en esas páginas dobles donde el maestro dibuja frente a una audiencia que le mira con la boca bien abierta donde se derrocha sensibilidad y mimo al contar esta historia con un dibujo clásico japonés. Es evidente que los numerosos cambios de nombre, de escenario, los flashbacks, la inmensa cantidad de desnudos femeninos… pueden confundir al lector o lectora pero como ya he dicho antes, pronto se acostumbra y le coge el gusto a las técnicas narrativas de Ishinomori.

Este incluye, y con gran acierto, un montón de referencias y reproducciones de obras y dibujos de Hokusai para ilustrar su narración y apuntalarla en un eje cronológico que el lector pueda consultar si busca más información por su cuenta de una manera menos académica pero que resulta estimulante para conocer la pinacoteca de este autor.  Mi único inconveniente es que echo de menos, y tras conocer varias de las historias de las mujeres que se relacionan con el autor, un poco más de información respecto a su hija quien representaría un papel vital en su carrera tanto en vida como una vez fallecido. Si conocéis otra obra obra similar, me encantaría añadirla a mi lista de pendientes.

Un robusto cartón con sobrecubierta de 592 páginas traído por Panini Cómics en su colección de manga por 22€.

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Hokusai

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