“Señor Ferguson, anotación para el diario de abordo. Tras semanas de viento y mar increíblemente favorables, hoy 31 de Mayo de 1809 a las siete campanadas de la guardia vespertina, ha sido avistada la blanca y rosa Smeaton´s tower , sobre la Eddystone rock”.  

“Timonel , ¡no quite el ojo de las velas y cíñase al viento lo más posible!”

Así fue como el Capitán Nathan Mcleod  arribó a Plymouth comandando la Last chance por última vez, y de paso  Teresa Radice y Stefano Turconi ponían punto final a su maravilloso El puerto prohibido dejándonos a sus lectores un enorme vacío. ¿O no? Porque escarbando por las últimas páginas, casi escondidas, encontramos la mecha que prendera Las chicas del Pillar.

Es en una mañana azul de Julio en Plymouth. Es 1810 y la Last Chance llega a puerto. Tan solo ha pasado un año desde que la dejamos en el mismo lugar. Esta vez la dirige un viejo conocido, el capitán Yasser Alali. Por las calles de un mercado lleno de vida, corretea la pequeña de las hermanas Stevenson con una amiga. El ex capitán Nathan Mcleod y Ellen, la  mayor de las Stevenson, hacen la compra para la cena que ofrecerán al mando de su antigua embarcación…  apenas hemos pasado un par de páginas y sabemos que la vida les ha ido bien a nuestros amigos durante ese año.

Pero antes de continuar, os he nombrado ya a Ellen, a Nathan  y a Yasser, y quizá os preocupe el no poder seguir el hilo de la historia sin antes haber leído El puerto prohibido… tranquilos, relajaos y disfrutad. No hay nada por lo que preocuparse. Lo que hacen Radice y Turconi es tejer dos nuevas historias sobre personajes que tan apenas habían tenido aparición en su primera obra. Con nuestro entrañable Nathan y las hermanas Stevenson solo nos vamos a reencontrar en esas primeras viñetas en una forma de unir los dos cómics en un mismo universo. Pero no queda ahí a cosa ,¡qué buenos son los autores!, porque cuando uno cree que la trama va a recaer sobre Yasser Alali, lo que están haciendo, intuyo, es prepararnos para la siguiente aventura aún por publicar. Pero me he adelantado.

Venga, ¡vamos allá! Las chicas del Pillar es una obra realizada a cuatro manos por Teresa Radice y Stefano Turconi, un matrimonio italiano en el que se adivina su paso por Disney Italia. Como ya os he mencionado, su obra más aplaudida es El puerto prohibido, premio Gran Guinigi a la mejor novela gráfica del Luca comics and  games  2015, y premio Micheluzzi al mejor cómic 2016, pero también nos dejan trabajos como No te canses de caminar, o los más juveniles Lila trotamundos o Tosca de los bosques.

En el tomo encontramos dos historias en que mucha parte del protagonismo recae en las chicas del Pillar to post, para los iniciados, la casa de citas más famosa y encantadora de Plymouth.

En la primera historia tenemos a Tane, un maorí  enorme y bonachón al que le falta un brazo y que llega buscándose la vida al Pillar to post. Allí, bajo la protección de June, va a quedarse como persona de seguridad de la casa. A todas las chicas les encantan los relatos que cuenta de su tierra natal, y es así como nos vamos enterando el por qué y cómo Tane ha llegado a Inglaterra. El caso es que se ha producido un robo en el barco dónde embarcó Tane, y él aparece como principal sospechoso. Las chicas del Pillar van a investigar y tratar de demostrar la inocencia del maorí.

Hay viñetas para el humor, para el amor, la ternura, la aventura y para la crítica social. Los autores visualizan la vieja mentalidad, que aún hoy arrastramos, de temer y culpabilizar al distinto y de paso critican los actos en la colonización que se llevaron en el Siglo XIX.

Radice y Turconi nos vuelven a enseñar en las últimas páginas al Capitán Yasser Alali, al cual se le ha encargado cumplir una misión secreta, y cuando yo pensaba que al girar la página me iba a encontrar  en el inicio de la segunda historia con el nudo y resolución de dicha misión, resulta que no. Que los autores han puesto el foco en Liz, una de las chicas del Pillar que tiene el sueño de conocer a un aristócrata que la saque de su vida actual, y en Jeremy Manor , hijo del naturalista que durante el viaje acogió a Tane. En cierto modo me alegró, porque intuyo que habrán de ahondar en la misión en un nuevo trabajo.

Pues a lo que vamos, Liz y Gray se habían conocido ya tratando de resolver el robo de Tane. Pero me adelanto… esperad , esperad… lo primero que hace la segunda historia es introducir a dos nuevos personajes. Vemos una huida con nocturnidad, la llegada a escondidas a las islas, y como se separan una joven y un señor mayor con parche en el ojo. Ambos quedan en verse en Plymouth. Poco a poco nos van mostrando que la chica quiere llegar a la India y que su única posibilidad de hacerlo es ¡voilá! el Last Chance. Ahora la chica debe ganarse el dinero del billete y para ello acabará trabajando en una sastrería.

Pero la trama principal es el romance entre Liz y Jeremy. Ella una prostituta, él un científico atrapado en su trabajo. Vamos, lo más parecido a la maravillosa película del maestro Billy Wilder Bola de fuego, protagonizada por Barbara Stanwyck y Gary Cooper . A medida que Liz va introduciéndose en la pudiente familia de Jeremy va necesitando vestidos que lucir. Y así es como conoce a la misteriosa chica que huía al principio de la obra.

Liz transforma el mundo de Jeremy, aburrido y sumido en la precariedad, puesto que no es oro todo lo que parece y el científico subsiste a base de las donaciones de su tía, una mujer ya anciana y elitista.  Las salidas de Liz a fiestas hacen que su “implicación” en la casa de citas sea cada vez menor, algo que preocupa a las chicas.

Todo esto tiene un final, un final con reunión de implicados para escuchar un veredicto como si de una novela de Hercules Poirot se tratase.  Tiene un final con nuevos principios. Descúbrelo.

La obra es una delicia, me ha cautivado el mundo que están creando Radice y Turconi, se lee de un modo ágil, es más ligera y menos poética que El puerto prohibido, pero mantiene su magia. El dibujo es maravilloso, muy Disney, lleno de expresividad y colorido – a diferencia de su obra madre en blanco y negro -. La edición de Nuevo Nueve impecable, 148 páginas en cartoné por unos ajustados 22 euros. En la portada puedes ver a Lizz, Jane y Tane como preludio de un día primaveral.

Las chicas del Pillar, junto con Nenúfares negros, han sido las dos obras que han llegado a mí  corazoncito este 2020.

¡Nunca pensé que llegase a disfrutar tanto en Plymouth!

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Las chicas del Pillar

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