Que importante es la primera impresión que tenemos de una obra. Me enamoré de Levius el mismo día que Hiromanga (os recomiendo seguirle en twitter para estar al día de todas las novedades mangakas) compartió en redes un vistazo a la edición norteamericana. Yo no conocía a Haruhisa Nakata, ni su obra, pero me bastó un simple vistazo para saber que quería leer aquello donde se adivinaban brazos robóticos, peleas espectaculares y un estilo de dibujo que nunca había visto en el manga.

Últimamente, además, estoy más manganíaco que nunca, y he empezado a subirme a series cortas (más de las que voy a reconocer aquí) en las que, de una u otra forma, se me calienta el corazón o me lo pasó genial leyendo. Un warning antes de empezar con la reseña: Levius no ha sido ni lo uno, ni lo otro.

levius-reseña-manga-comic-ivrea-3

Nos encontramos en plena época victoriana, sobre el siglo XIX. La revolución industrial ha llegada a tal punto que hombre y máquina conviven en perfecta armonía. Y, aunque la humanidad avance, nuestros instintos no hacen más que retroceder a marchas forzadas. El entretenimiento global gira entorno al steam boxing, unos combates brutales en los que los púgiles se reúnen en una especie de coliseo donde luchan prácticamente hasta la muerte.

Así pues, seguiremos la historia de Levius Cromwell, un joven aspirante que cuenta con un brazo robótico (al más puro estilo Fullmetal Alchemist), que empezó a obsesionarse por el steam boxing después de que su madre quedase en coma tras una enorme batalla durante la guerra, apenas unos años atrás.

levius-reseña-manga-comic-ivrea

Ahora, junto a su tío Zack, entrenador personal, y Bill, ingeniero mecánico, empiezan a escalar puestos para conseguir una oportunidad de acceso a la Clase I, los mejores luchadores de steam boxing. Sin embargo, la aparición de una joven misteriosa llamada A.J. y la peligrosa organización Amethyst hará que se rompan todos sus esquemas y que deban plantearse si vale la pena continuar con esa lucha.

Posiblemente, el principal punto fuerte del cómic (como ya habréis adivinado) es su dibujo. Haruhisa Nakata utiliza un estilo muy sucio, con líneas especialmente marcadas, que le dan muchísimas fuerza a determinadas viñetas, pero que se pierde en una maraña en los brutales combates (que no son pocos). Sin embargo, la mezcla entre este estilo de dibujo y el desenfoque artificial que le aplica a las páginas resulta, en la mayor parte del cómic, una auténtica delicia.

levius-reseña-manga-comic-ivrea-2

Otro gallo canta a nivel de guion, y que, al igual que los personajes, tiene tantas partes artificiales y prótesis aquí y allá que le resulta muy complicado tener alma. Si sabes a lo que vienes (peleas gigantescas y destrucción mires donde mires), enhorabuena, has encontrado tu manga. Pero si eres de los que espera algo más, un vínculo emocional con los personajes, una moraleja sobre la amistad, el deber o el propio mundo del boxeo, vas a salir decepcionado. Me explico: en la mayoría de mangas de este estilo, donde el protagonista se enfrenta a una enorme amenaza, lo lógico es que el bien termine venciendo, de una forma u otra, por lo que el interés recae en cómo lo conseguirá, en qué tendrá que sacrificar para hacerlo, o como le marcará el enfrentamiento. Y es evidente que, por la mente de Levius, no pasa ninguna de estas cosas.

De hecho, en el manga solo he percibido cierta emoción por parte de un villano secundón que da una lección a nuestro protagonista sobre lo que significa el honor y la derrota, y que hasta ese momento no era más que otro incordio en el paso de las páginas. Bien por ese girito, mini-puto para el autor. Tampoco ayuda la aparición del villano y la constante revelación de cartas sobre la mesa para ver quien la tiene más grande, lanzando mensajes al aire sin ton ni son que distraen más que enriquecen.

levius-reseña-manga-comic-ivrea-4

La obra llega a España editada en dos tomazos de 400 páginas, tamaño B6, y ojo, con el sentido de lectura occidental, según se publicó originalmente en el país nipón. Quizás una de las mayores pegas de la edición es que muchas veces las viñetas quedan diminutas en la hoja, con lo que resulta difícil distinguir bien lo que está pasando, y, sobre todo, su tamaño: el tomo es tan grueso que no es sencillo poder apreciar todos los detalles, especialmente en el pliegue de las páginas.

Por cierto, estos dos tomos incluyen solo la primera serie. Su continuación, Levius-Est, sigue publicándose en Japón. Y sí, la trama queda abierta en esta primera parte, por lo que, si estás pensando en comprarla, ten presente que necesitarás ampliar el universo de Levius en una segunda tanda de mangas.

En resumen: si viniste por el salseo, las hostias y el dibujo, genial, Levius es tu manga. Si, por el contrario, siempre esperas algo más… mejor busca otra cosa.

Levius, 2 tomos de 400 páginas en formato B6, con algunas páginas a color, con sentido de lectura occidental (ojo), a 14€ cada uno.

¡Compártelo!
Levius

Deja una respuesta