Es muy complicado explicar que he sentido al leer Bezimena (cuya traducción podría ser algo como ‘sin nombre’) sin destriparos nada. Este trabajo espeluznante (al que no me pude resistir y compré nada más llegó a la tienda de cómics) aborda un tema serio y que nos sigue aconteciendo, no es una lectura fácil ni me ha resultado ligera por lo que no me extrañaría que algunas personas (entre las cuales me llego a incluir) necesiten un par de lecturas para llegar al punto de la cuestión.

Bezimena

A partir de sus propios recuerdos Nina Bunjevac, autora tanto del texto como de las ilustraciones, explora la psique deformada de un depredador sexual. Contada desde este prisma negro, Bezimena es la historia de un hombre, Benny, que desarrolla una inquietante obsesión con una las compañeras de su clase. Esta obsesión hace que nuestro protagonista muchas veces divague y pierda pie en la realidad alejándose más y más de la normalidad. Las fantasías en las que se sumerge son cada vez más horripilantes y acompañadas de las imágenes que conforman la historia hacen que la novela se vuelva cada vez más surrealista. Y es que Benny es un hombre blanco cualquiera con una existencia interna centrada en sus propias percepciones, deseos y anhelos… pero vive a través de este prisma de engaño y autosatisfacción emocional pasando desapercibido en general por la sociedad hasta que vuelve a detectar el objeto de sus pensamientos sexuales más obsesivos desde la infancia catapultando así un estallido en forma de acción. Acechando al objeto de su obsesión después de verla en su lugar de trabajo (un zoo, vaya), encontrará una casita en el bosque a la que cualquier cuento de hadas le haría ojitos. Además de la casa Benny encontrará un cuaderno de bocetos, una especie de libro de instrucciones, de manual de mutuo acuerdo entre todas las partes de esta pesadilla.

Bezimena

La técnica, fantástica sin duda, de Bunjevac demuestra una gran maestria del punteado, evocando paisajes de ensueño que no llegamos a reconocer y numerosas referencias al panteón griego, como es el caso de Artemisa y Siproitas. Al no alejarse de lo grotesco, de aquello que nos resulta desagradable Bezimena busca, y nos obliga a mirar mientras, a descubrir qué obliga a determinadas personas a cometer actos tan horribles como los que leemos en estas páginas. Bunjevac es tan personal, tan intima, que me duele. Nos cuenta con su corazón, alma, sangre sudor y rabia lo que siente, invierte en cada línea de dialogo (muy escaso, no llego a echarlo en falta) e ilustración, parece que incluso ella misma al vivir algo tan terrible y traumático tuvo que tomarse un tiempo para transmitirlo con precisión y exactitud.

Bezimena

La autora nos lleva por atmosferas que nos pueden recordan al cine de Lynch o Cronenberg, a los cuentos de hadas y a las historias que nos dejaban dormir de pequeñas. Como lectora he tenido la sensación de no saber por donde me movía, de estar en un vórtice oscuro y descender hacia lo más profundo. No creo que pretenda que todo se comprenda, ni creo que sea necesario tampoco; hay pesadillas que no comprendemos y siguen siendo sueños. El cómic, más que para analizar el fenómeno pretende cargarlo de sentido, llevar al lector por un territorio o camino que este no escogería de manera voluntaria.

El (infra)mundo que crea Bunjevac está plagado de símbolos como la serpiente, los ojos, aves… todos buenos ejemplos del mal augurio y la fatalidad y también otros como la luna o los espejos, símbolos del voyeurismo que atañe a nuestro protagonista pero también síntoma de una sociedad que parece hacer oídos sordos a todos estos atisbos de violencia sexual que la conforman. Benny, lobo feroz de manual y sin saberlo, está condenado desde las primeras páginas.

Reseñar, o contar, algo más de esta historia seria privaros de la fascinación y de los elementos de sorpresa que me golpearon cuando lo leí. Una obra valiente y arriesgada (necesaria también), que hace que me (re)plantee mi fe en los humanos, recomendada para todos aquellas que busquen leer algo más.

Bezimena: Una tapa dura en blanco y negro de 24’90€ , que de la mano de Reservoir Books, no dejará indiferente a nadie.

 

 

 

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