Cada vez que Milky Way Ediciones anuncia alguna novedad en Twitter mi amigo (solamente enemigo de mi cuenta corriente) y colaborador de esta web Pablo me envía un mensaje directo con un emoji sonriendo, sabe que soy muy fácil de convencer y aunque de primeras vaya de dura e incluso llegue a ignorarle, acabaré picando y añadiéndolo a mi cesta y claro, se lo terminaré dejando. Evidentemente esta vez no fue diferente, creo que nadie se ha podido resistir a la preciosa portada de Boy meets Maria y a una trama que prometía conmover al más duro del vecindario (que no es mi caso, solo hace falta darse una vuelta por lo que suelo reseñar), por no mencionar los colores suaves utilizados en la portada. Así es imposible decir que no.

Este tomo único nos llegó con una noticia triste, y es que su autor conocido en el mundillo del manga con el nickname o pseudónimo de PEYO (a mi me suena a nombre vasco pese a que su nombre real es Kousei Eguchi) fallecería en agosto, un par de semanas antes de la publicación por parte de la editorial asturiana. Aunque sería con Boy meets Maria la obra con la que debutaría como mangaka en el añ0 2017, y donde pasaría a ser reconocido por su talento y sensibilidad, tenemos la suerte de contar con otra serie que si firmaría con su nombre real, Kimio Alive, pero inconclusa tras dos entregas por su repentina muerte a la que se la añadido un tercer tomo con recopilaciones a modo de cierre por las circunstancias.

El hecho de que sea un tomo único tiene sus partes buenas y malas, es algo que comenté con Irene (también redactora de nuestra querida web y con tendencia hacia mis inclinaciones comiquiles) recientemente. Me contaba que para ella a veces el hecho de que fuera un tomo único era algo un poco negativo, puestos a escoger prefería una tirada de tomos un poco más larga y así poder paladear la historia y el crecimiento de la trama y de los personajes. En mi caso encontrar obras autoconclusivas es prácticamente un regalo, puede que en parte sea porque se leen rápido, no exigen demasiado compromiso como las series largas (económico, claro) y a mi me cuesta nada empatizar y encariñarme con los protagonistas motivo por el cual suelo evitar subirme a muchas series (ya que tengo muchos frentes abiertos y repito, necesito ser responsable) y miro con ojitos golosos a los mangas que son hijos únicos. ¿Vosotros preferís algo más conciso o deleitaros con doce, o quién sabe cuantos, tomos estirados en el tiempo?

Boy meets Maria aborda la historia de dos chicos que se conocen en su primer año de bachillerato, una época complicada hasta para el adolescente más perfecto y suertudo. Por un lado tenemos a Taiga, atolondrado y un poco caótico,  que desde su más tierna infancia tiene claro que su camino en la vida: convertirse en el mejor héroe de todo el territorio japonés (con los matices que esto admite). Sus planes, muy milimetrados pero siendo un poco desastre ya os podéis imaginar, incluyen entrar en órbita del club de teatro de su instituto y es una de estas representaciones cuando el autor introduzca a  nuestro otro personaje, Arima. Este, también llamado Maria por un juego de palabras no muy ingenioso, participa en los espectáculos danzando con ropa tradicionalmente considerada femenina como son los vestidos o las faldas (esto daría para otro articulo pero solo me gustaría remarcar que en 2020 siguen represaliando a alumnos por vestir con falda o incluso obligándoles a ir a terapia, os dejo un articulo aquí). Taiga, sin conocer absolutamente nada de la persona a la que ve bailar, se enamorará perdidamente creyendo que es una chica, algo así como ángel que ha aterrizado en la Tierra y se ha cruzado en su camino. Después de ver a Arima vestido con el uniforme masculino (y ver su mal genio) lejos de resultarle un problema lo que ocurrirá es que intentará saber más, acercarse y conocer a la persona que pese a tener grandes dotes de interpretación parece que siempre se quede en segunda fila, sin destacar y alejado de los focos.

Como ya he dicho se trata de un tomo único y la premisa de la confusión no es algo que nos pille de nuevo a los que solemos leer BL, pero me gustaría remarcar que no se trata de una historia manida, llena de clichés o falsa. Al contrario, PEYO dibuja una historia donde se aborda desde el respeto la identidad de género en la etapa de la adolescencia, en la absurda imposición de determinados roles que nos dividen en dos categorías sin dilación utilizando el ejemplo de los disfraces del club de teatro como metáfora. Además en este manga también se hablará del sentimiento de perdida, del duelo y otros aspectos más problemáticos como la pedofilia o el abuso de menores. Pese a la delicadeza del tema, eso no significa que no exista espacio para los momentos cómicos o a encontronazos tiernos de nuestros protagonistas, que conste. 

¿Es necesaria su lectura? Sí, obras como estas ayudan a la deconstrucción personal,  a intentar comprenderse tanto a uno mismo como al resto y a poner en jaque normas, roles o pensamientos arcaicos que no deben tener cabida en nuestro día a día.

Boy meets Maria, 244 páginas escritas y dibujadas por PEYO por 8’5€ de la gente bonica de Milky Way Ediciones.

¡Compártelo!
  • Autor de la entrada:
Boy meets Maria

Deja una respuesta