¿Por qué he tardado tanto en leer Leñadoras? ¿Acaso nadie conocía mi debilidad por lo cuqui y pensó en recomendarme golpearme con un ejemplar en la cabeza esta maravillosa serie? En este primer numero, Leñadoras 1: Cuidado con el gatete sagrado, nos introducimos en lo que parece ser una divertida historia sobre unas chicas un poco rebeldes y torpes que pasan parte de su verano en un campamento scout de lo más pintoresco así que si lo que buscas es es una aventura terriblemente loca y dulce (y ya has devorado Gravity Falls), estás de suerte.

Leñadoras

Jo, April, Mal, Molly y Ripley son nuestras cinco protagonistas, un grupo de chicas que se disponen a pasar el verano en un campamento de órbita scout, cada una muy diferente a la anterior pero unidas tanto por su amistad como por la sororidad. Es agradable ver que estas chicas tienen un vinculo tan bonito, como se cuidan las unas a las otras en lugar de competir y odiarse como suele ocurrir en muchas de las representaciones estereotipadas a las que estamos acostumbradas. Pero en esta acampada nada es lo que parece y conseguir insignias se convierte en una menudez después de todos los misterios y criaturas fantásticas con los que se encontraran en el bosque como la mujer osa que se encuentran dando una vuelta y con la que se disparará la acción donde se darán de bruces con otras criaturas como un hombre de las nieves la mar de hipster, lobos de tres ojos, dinosaurios…El cómic es fruto de una serie de mujeres que pretenden situar a los personajes femeninos en primera linea, alejándolas de aquello que conocemos (y me horroriza) como el fanservice o la figura de eterna secundaria. Nuestras chicas pegan patadas (voladoras), son atolondradas y se agobian, pero también se parten de risa, conocen e investigan (las referencias al panteón heleno jamás habían formado parte de nada tan cuqui) para poder resolver el misterio del gatete y seguir consiguiendo las tan ansiadas insignias.

Leñadoras

Si hablamos del apartado artístico debo admitir que a veces sentí que los colores brillantes de cada página me daban puñetazos en los ojos, como si me cegaran un cromo holográfico especial (muy bonito y que guardaría con mimo) al que no podía dejar de mirar. El estilo de Noelle Stevenson (creadora de la serie y vieja conocida después de leer Nimona), Grace Ellis y el resto de autoras que ponen todo su cariño en Leñadoras se convierte en una historia bonita, con un trazo moderno del que podemos intuir influencias modernas como el manga. Este estilo cartoonish no resta en detalles sino que presenta un mimo astronómico en todos sus personajes y en el color utilizado que complementan a la perfección el tono desenfadado de la historia. La diversidad se adapta no solamente a su mundo u entorno, también a los distintos tipos de cuerpos algo que se verá en la ropa de las protagonistas. Cuando nuestras chicas lleven el uniforme de scout cada una lo adaptará, siguiendo su estilo y con el que podremos destilar parte de su personalidad (mi complemento favorito es un gorro muy mapachiano). Pese a que algunas personas (los haters que no merecen nuestra atención) se han quejado de la disposición de los paneles lo cierto es que fluyen bien entre sí y se dejan leer. Además, el primer tomo incluye un par de extras geniales como el Manual de las Leñadoras para poder seguir sus normas y convertirnos en una más del grupo.

Leñadoras

Así que… ¿Un cómic dirigido por mujeres y para todas las edades sobre mujeres que son amigas y tienen aventuras amables? Vaya, a nadie le sorprende que haya caído en mis manos. Leñadoras me ha durado un par de  viajes a la facultad, una lectura muy divertida y rápida que me ha permitido desconectar un poco de lo que había sido una semana gris.

Leñadoras 1: 198 a color en tapa blanda con solapa. 19’90 por Sapristi.

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Leñadoras 1: Cuidado con el gatete sagrado

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