Pese a que insista en definirme como alguien que está muerta por dentro lo cierto es que me he expuesto demasiado con mis elecciones de lectura y pila de pendientes así que he tomado una decisión sin consultarte: a partir de ahora somos amigos y tenemos la suficiente confianza para hablar de determinados temas (vaya, no te lo esperabas). Es una verdad universalmente reconocida que, cuando una persona con tendencias hacia lo cuqui como yo ve acercarse una fecha como el 14 de febrero siente algo dentro del pecho. Llámalo mariposas en el estomago, llámalo horda de cucarachas que rondan nuestra querida ciudad cuando hace más de veinte grados. El amor está en aire, se siente en las filas de señores que compran la típica tarta en forma de corazón como he visto hoy haciendo la cola en el súper y en las estanterías llenas de osos blancos que abrazan corazones mulliditos (sigo sin entender lo de los osos y mucho menos aún porque todos los que he visto últimamente son de ese color, por favor si alguien puede lanzar luz sobre este tema se lo agradecería).

(No menciono que súper era pero todos os hacéis una idea después de este tremendo documento gráfico que representa el adalid del amor romántico en 2021)

 

Para algunas personas esta semana Cupido se ha hinchado a desperdigar muchas horteradas por nuestro alrededor (también os digo que he visto unos memes geniales sobre las cenas románticas en la Tagliatella por no mencionar el más clásico de nuestro querido Sam… no me cansaré jamás de ver los remakes cada año). Pero desde aquí quiero romper una lanza en nombre del amor como su nueva paladina (aunque yo no necesite ni arco ni flechas por ahora) y gritar bien fuerte que abajo los haters a los que no les gusta celebrar nada, sois aburridos y me cansáis. Ya se que todo está pensado, y que probablemente sea un invento de determinada gran superficie con un nombre un poco inglés, superadlo, hacedme el favor. Nadie se queja de celebrar dos veces la Navidad (¿leísteis mis recomendaciones esa vez?) así que yo no voy a ser menos teniendo dos días de los enamorados (¡Los valencianos lo celebramos con la mocadorà el 9 de octubre!). Soy una sucker for love (lo digo en inglés que siempre queda más edgy), me van a gustar las cosas tiernas y aunque haya tardado años en admitir que lloro escuchando determinada música (que nadie señale a Ismael Serrano, que ya lo hago yo), ya no me da vergüenza admitirlo. Me da exactamente igual que creas que el capitalismo haya inventado San Valentín, que realmente se podría tratar de la cristianización de otra festividad llamada Lupercalia si nos ponemos a hilar más fino y me pongo el gorro de historiadora, celebrar siempre está bien y más con la mala racha que (en mi caso y en el de todos a no ser que te hayas mudado a Andorra y ahora tengas más millones ahorrados) llevamos últimamente.

(Pese a que mis favoritas son las que son edits cutres con referencias a la cultura pop, no puedo obviar lo que First Second books ha publicado en su IG durante todo el mes).

 

¿Cómo no unirme a la celebración de lo cursi por antonomasia? Es que era imposible, estaba en mi deber moral ayudar a las almas descarriadas de la senda de lectura de los tebeos bonitos. Me propuse la ardua tarea de elaborar la lista primigenia de lo cuqui, de los must read en ese género que tan contenta me pone y que puebla mis estanterías (y medio aparador en mi piso). Pero algo hizo click en mi, había algo más en el fondo de mis pensamientos. Decidí alejarme de eso (pese a que es de lo que suelo hablar por aquí para las personas que les quede la espinita) y proponerme un cometido mayor; hablar sobre propuestas que le regalaría a un hipotético (o quizás real) crush, o que me gustaría que este me regalase, para así inspiraros, crear necesidades y aumentar los adeptos al mejor tipo de tebeo que existe: el bonito (me encantaría poder poner efectos musicales, aquí pondría música celestial con arpas).

(Un ejemplo gráfico de la cara que se te queda cuando las restricciones te impiden recibir los tan ansiados besos de parte de tu crush)

 

Vamos a ello, acompáñame en este viaje que tiene como destino el corazón de tu crush.

  1. El príncipe y la modista, de Jen Wang.

Vamos a empezar por lo fácil. Creo que no conozco a una sola persona que haya leído este cómic y no haya acabado con las pupilas de los ojos en forma de corazón. Sebastián es un príncipe que debe encontrar una doncella que desposar lo más rápido posible para así continuar con el legado familiar, o así es cómo opinan sus padres y cómo deben seguirse las tradiciones. El joven príncipe tiene un secreto que puede que no sea comprendido por sus majestades, cuando adopta un alter ego llamada Lady Cristalia es muy feliz. De esta manera conocerá a Frances, una prometedora modista que le ayudará a comprenderse y en definitiva, a sentirse dichoso en su propia piel. Un tebeo que nos habla de la comprensión, de la tolerancia y en definitiva, de quererse a uno mismo. Especial atención al precioso diseño de personajes y vestuario que la autora nos regala en este tebeo publicado por Sapristi y cuya reseña podéis leer aquí.

 

  1. Heartstopper, de Alice Oseman.

Ambientado en un presente muy cercano y surgido en origen como webcomic, somos participes del nacimiento de una relación entre Charlie y Nick, dos jóvenes que coinciden en el instituto. Como ya dije en su momento un gran punto a favor de este tebeo, cuya tercera parte salió el noviembre pasado y que os comento para los más despistados, es el diseño de personajes cuquis. Que bonito cada vez que se sonríen y que nervios la primera vez que se dan un beso… que recuerdos. Se trata de la clásica historia de chico conoce a chico, se enamoran y somos espectadores del crecimiento de la pareja adolescente. Por suerte, y tras años de leer hasta la saciedad la misma trama desde el punto de vista de las parejas heterosexuales y cis, nos van llegando perlitas como este tebeo de la mano de Planeta y su sello juvenil Crossbooks.

  1. Náufragos, de Laura Pérez y Pablo Monforte.

Tengo una espinita con este cómic clavada en el centro del corazón que me ponía triste cada vez que me acordaba de su existencia. En su momento lo leí de prestado, y al pensar en esta lista me dije a mi misma que lo necesitaba (o que me lo merecía más bien). Así que me puse en contacto con mis libreros favoritosestoy esperando el mensaje para poder pasar a recogerlo y estar en paz con la Maria del pasado que lloró a mares con esta historia. Alejandra y Julio significan mucho para mi, es el resultado de infinidad de cruces de caminos, de multitud de historias que pese a que sabes que van a salir bien al final no pasan, o se tuercen y te dejan hecho polvo con una cicatriz que ninguna tirita podría ayudar a sanar (ni siquiera las tiritas con gatitos dibujados que me he comprado hoy). Las historias de amor no necesitan terminar bien para ser bonitas y esta fabula de Ediciones Salamandra sobre lo que pudo ser y no fue es el ejemplo perfecto.

  1. Bloom, de Kevin Panetta y Savanna Ganucheau.

Lo he intentado, me proponía no meter ningún tebeo que no estuviese publicado por alguna editorial nacional pero era imposible no mencionar probablemente uno de los cómics más bonitos que he regalado (y que me he comprado para mi misma). Ari, un chico que bien podría ser yo cuando tenía mis cajas para mudarme pero nos confinaron, no puede esperar a salir de su pueblo y petarlo con su grupo en la gran ciudad dejando atrás el negocio familiar. Mientras se dedica a buscar al candidato perfecto para que así le duela menos a su padre su marcha, conocerá a Hector y ai… Que bonito los romances que se hornean a fuego lento (¡no olvidemos que todo pasa en una pastelería!) y que fácil es engatusarme con una paleta donde solo existe el negro y el aguamarina. Se que nadie de la editorial First Seconds Books me lee, pero muchas gracias por esto.

  1. ¡¡No te rindas Nakamura!!, de Syundei.

Que nadie piense que me olvidado de los mangas, por favor. Nakamura tiene un crush astronómico con uno de sus compañeros de clase. Hirose es guapo, buen amigo… es lo que yo llamaría un ser de luz. Nuestro protagonista se vuelve torpe y vergonzoso en su presencia, olvida como expresarse y pese a que cada día intenta alguna que otra estrategia para acercarse a su crush, cruzar más de dos frases seguidas con él y generar interés… el destino es un poco cruel y siempre le sale todo mal. Abordado desde la perspectiva de los losers, los olvidados, los que no disfrutan de un primer amor durante la adolescencia y nos pasamos esos años soñando despiertos, imaginando realidades paralelas donde el chico o la chica que nos gustaba mágicamente se daba cuenta de nuestra presencia y nos besaba. No sé si hace falta mencionar que es obra de la gente bonita de Milky Way Ediciones o es evidente.

  1. Sunstone, de Stjepan Šejić.

Durante la primera ola de la pandemia cumplí con una de mis asignaturas pendientes, leerme los seis volúmenes que componen esta historia de amor y descubrimiento del mundo BDSM por parte de Ally y Lisa que tanta gente me había recomendado. Un caramelito que pretende romper con determinados clichés o con los fetichismos asociados a la práctica del BDSM tratado desde el respeto, la curiosidad y el mimo en una obra donde somos voyeurs de la relación que existe entre una sumisa neófita y una Ama. No sé vosotros, pero encontrar algo así donde las protagonistas sean dos mujeres y no tropezar con demasiadas cosas que me chirríen cuando hay bastantes escenas donde aparecen desnudas me resulta prácticamente imposible. Un acierto a manos de Panini Cómics

  1. Merry Checker, de Tsuta Suzuki.

Hace un par de años los blogs lo petaban muchísimo, ahora imagino que el equivalente en popularidad sería algo así como dos usuarios anónimos de Twitter que tienen su personaje en la red se conocen en la vida real y sin querer entran en la gravedad del otro trastocando su mundo (me niego a mencionar a los tiktokers, lo siento). Shio y Miya son personajes de este mundo de la blogosfera, dos hombres que pese a parecer que no tienen nada en común pronto se darán cuenta que los polos opuestos se atraen, y que a veces es necesario dejarse llevar aunque solo sea un poco para descubrir que algo fantástico está a la vuelta de la esquina. Si te pasa como a mi y te pierden las tramas donde uno de los personajes es un cascarrabias de manual y el otro un bonachón bajado de los cielos, no dudes en echarle un ojo a este tomo único de Ediciones Tomodomo.

  1. No te vayas sin mi, de Rosemary Valero-O’Connell.

Aunque podría recomendar Laura Dean me ha vuelto a dejar creo que es justo y necesario recomendar la obra novel de Valero-O’Conell, autora a la que me gustaría darle las gracias desde aquí por regalarnos un apartado artístico tan cuidado y bonito (por favor, la portada tiene detalles en dorado que cuando le da el sol crean unos destellos procesos). Se trata de un tebeo de tres historias independientes y cortas, un tríptico donde se habla del amor, los problemas de la idealización, la perdida, los recuerdos… Todo tiene un aire muy scifi, muy onírico o con tintes de realismo mágico que nos puede hacer replantearnos como afrontamos las relaciones personales, y las amorosas, en un mundo que va muy deprisa y que parece que no espere por y para nadie. Los titanes de Astiberri nunca fallan en sus elecciones.

No te vayas sin mí de Rose-Mary Valero O'Connell

    9. Colmillos, de Sarah Andersen.

Si mi crush me está leyendo espero que sepa leer entre líneas (por favor, me encantaría tener este tebeo). Este nuevo proyecto de Andersen tiene unos protagonistas que bien podrían salir en cierta saga de vampiros adolescentes cuyos libros eran así como de color negro y sus protagonistas brillaban cual gusiluz. Sí, una vampira y un hombre lobo saliendo juntos, aparentemente enamorados. A partir de su estilo característico, cuatro viñetas y un humor cuco, conoceremos el origen de esta relación entre dos especies fantásticas que según creo recordar se desprecian y detestan, pero no soy una experta en el tema como Buffy. Me da mucha curiosidad, y aquí hablo sin haber leído prácticamente nada ya que me gustaría llegar a la lectura de este tebeo sin saber que esperar, saber como se la ingeniará esta pareja de seres sobrenaturales en su día a dia. Es decir, ¿Tendrás preocupaciones mundanas cómo dejar la tapa del wc levantada? ¿Cómo gestionaran la compra semanal o su dieta? Me surgen tantas dudas… que ganas de tener entre las manos este cómic publicado por la Editorial Bridge, date aire crush mío.

     10. Tiempos precarios, de Flavia Biondi.

No me voy a cansar de recomendar este cómic que me partió el corazón en pedazos. Igual he pecado un poco en mi elección recomendando obras un poco intensas (imagino por serlo yo bastante), y esta no podía faltar. Mía y Manu son el reflejo de nuestra generación, son una pareja cualquiera de jóvenes precarios que acumulan contratos basura y comparten un piso de un solo baño con demasiados personas. El tebeo pese a que es un bofetón sobre la situación actual laboral de gran parte de la población (y ya ni me meto a decir como está el patio después de vivir prácticamente un año bajo el ojo oscuro que supone el virus) también es un canto a los distintos tipos de amor, a que hacer cuando la pasión inicial se atenua y a las distintas maneras que las parejas pueden avanzar por ese camino. Os repito, me dejó muy triste así que es material altamente sensible como ya me dijeron mis amigos de Ediciones la Cúpula.

Es muy duro sentir una responsabilidad tan grande sobre mis cansados hombros. Creedme ser la paladina del amor y redactora estrella es una movida complicada, especialmente cuando te pasas el rato que estás escribiendo escuchando una playlist que te hizo alguien especial. Para terminar me gustaría daros una serie de preceptos para celebrar un 14 de febrero perfecto contrastados de manera empírica por las mejores universidades de la península inventadas por un estudio que me saco de la manga. Para la siguiente receta (que irónico que utilice un símil de cocina cuando soy capaz de quemar pan al descongelarlo) necesitaremos comprar muchos tebeos en librerías pequeñas, de barrio o locales (y esto se puede hacer durante todo el año) y decir más te quiero y escuchar a la gente que nos importa.

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  • Autor de la entrada:
Que tebeo regalarle a tu crush este 14 de febrero

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